Hace tiempo, cuando cometí el error de arrastrar a mis amigos a ver Alatriste, me juré a mí misma que jamás de los jamases volvería a dar un mísero euro a la lamentable industria cinematográfica de este país. Y no lo he hecho. Y me da igual las mierdas que digan actores, directores o productores, así como Menestras varias, el cine español apesta.
Con contadas excepciones. Y aunque repito, no he vuelto a pagar por cine español ni lo haré, hace unas semanas disfruté con dos películas patrias, REC y REC2. Curioso que seamos capaces de hacer algo que no tenga que ver con la Guerra Civil y en la que no salgan tetas sin sentido... muy curioso, y refrescante. Tú ves la peli, y oye, que no la identificas como española... estás esperando el integral de la actriz principal, y que hablen del frente de Burgos a cada segundo. Y cuando acaba te das cuenta que no, oye, que es algo nuevo, fresco, sin complejos, sin la mierda que arrastra la industria de este país por culpa de que siempre son los mismos cuatro mamarrachos los que se llevan la pasta para hacer las cintas...
Lo mejor de la primera parte, la sobrina de Concha Velasco. Hace de petarda como ella sola. REC2 a mí me gustó bastante, aunque hay que reconocer que pierde mucho sin ese rollito Callejeros, y que el hecho de que te cuenten de qué va la vaina... pues a mí me le quita un poco la gracia. Me gustaba ese ambiente que generaba la primera, de explicar a medias y dejar que el espectador termine en su mente lo que ha pasado.
Y bueno, la niña Medeiros, simplemente se sale. No voy a poner imágenes ni contar quién es ni qué pinta en la peli, por si no lo habéis visto, pero ojo, de lo mejorcito que hemos visto en este país en cuestiones de maquillaje y cuatro FX de mierda con unos resultados cojonudos.
Volvemos a lo de siempre, ¿es una peli que te cambiará la vida? Pues no. Pero es una peli de entretenimiento cojonuda, que demuestra que en este país sí que hay calidad en los realizadores, sí que hay buenas ideas y buenas formas de llevarlas a cabo, y que el problema es que los cuatro gerifaltes no sueltan la pasta donde la tienen que soltar.
Merece ver las dos partes, y merece ver el trailer de la segunda, fantástico y cachondísimo. A ver si salen más productos así y nos dejamos de mierdas, de chanchullos y de complejos, y empezamos a hacer el cine de calidad que en contadas ocasiones hemos podido demostrar que sabemos hacer.
